Sinopsis y Crítica
Hay películas que instantáneamente producen sensaciones en el espectador, pueden ser sentimientos encontrados o un rechazo automático, esto sucede en la gran mayoría de los films. Pero también hay otros, muy pocos, en los que la actuación protagónica es el disparador de dichas emociones, como lo es en este caso.
Un hombre, por cuestiones de negocios, debe regresar a un departamento en New York, pero cuando llega se da cuenta que el mismo está siendo ocupado por dos individuos ilegales. Él les da el lugar y poco a poco se van a conectar por una simple cuestión: la música. De repente un problema aparece y Walter va a ser lo imposible para solucionarlo.
Como se ha planteado antes, aquí hay una cuestión que sobresale del resto y es la actuación protagónica de Richard Jenkins. Este actor desarrolló su personaje de una manera muy simple pero muy profunda, donde las mínimas expresiones importan y los pequeños movimientos hacen la diferencia. Hay escenas en los que la tranquilidad de su rostro y la angustia por estar solo se apoderan de la pantalla, uno se olvida momentáneamente de la narración y se centra en su personaje (ejemplo claro en la escena de la plaza, donde con la vergüenza y el atrevimiento por tocar en frente de todos se expresó de una manera maravillosa y la cena con Mouna, un momento de reflexión muy tranquilo). También, su personaje tiene momentos duros, los cuales están perfectamente actuados por este actor, principalmente haciendo referencia a la discusión con el funcionario en una de las escenas finales. Una gran actuación que marcó el nivel de la película. Pero a su vez, hay otros actores que acompañan a Jenkins, que aportan y complementan su trabajo, así como Haaz Sleiman (Tarek), quien en sus momentos le da mucha alegría y espíritu a la cinta y también mimetiza exitosamente los sentimeintos de un preso y su evolución; Danai Jekesai Gurira (Zainab), quien logra expresar la vergüenza y la timidez muy bien y Hiam Abbass (Mouna), actriz que logró darle, en un especifico momento, una vuelta muy buena a la narración y cuya desesperación, alegrías e instintos están perfectamente logrados.
La narración se toma su tiempo para ser contada pero en ningún momento se llega al aburrimiento. Claramente el guión se puede dividir en dos situaciones: primero que nada toda la introducción, hasta la aparición del problema. En esta primera parte la alegría y la esperanza de poder volver a vivir de un hombre herido y angustiado por la muerte de su esposa va cobrando vida. Hay situaciones muy buenas, muy profundas, de reflexión y principalmente de cambio. Pero de repente y sin previo aviso el problema un problema aparece y es ahí donde la narración, con la introducción del personaje de Mouna da un cambio rotundo. Toda la alegría y la esperanza que el personaje logró recuperar se ven abatidas por una traba que la vida le impuso. La profundidad de las actuaciones se hace mucho más clara, los mensajes van apareciendo y haciéndose mucho más fuertes y el peor final se va acercando. Esto es lo maravilloso de esta película, aquí no hay fantasías ni historias de vidas superadas, aquí se da una vista diferente a una cuestión que en Estados Unidos es muy común. En un determinado momento y gracias a un discurso muy serio y doloroso por parte del personaje de Jenkins, se plantea una cuestión que no solo en USA sucede sino que en casi todo el mundo se plantea: ¿Quién es el verdadero ciudadano, el que nace o el que convive? Ese es uno de los mayores planteamientos que hace esta película y gracias a la gran tenuasidad con la que se lo tomó al tema esta pregunta llega al espectador y lo toca.
Por el lado técnico el film presenta una ambientación muy bien lograda, respetando y aprovechando todos los espacios cerrados y abiertos que se eligieron para la narración; una música que acompaña y que toma un protagonismo increíble en determinados momentos; una correcta edición y una dirección muy cuidada y precisa.
La única cuestión que no queda clara son algunas situaciones que parecen tener un doble sentido moral que nunca se completan y que no encajan con el propósito de la narración. Así también hay algunos desniveles en los tiempos y en la emociones con el cambio abrupto en la historia.
"
The Visitor" es simplemente una buena y diferente película. Un film para reflexionar, que logra mover el corazón y superar el prejuicio previo. Una cinta excelentemente actuada, con un Richard Jenkins inigualable y con un guión que se defiende por si solo. La música del corazón es mucho más fuerte que cualquier razón.
Lo Bueno: Actuaciones, guión, parte técnica, final, mensajes.
Lo Malo: Desniveles en las dos partes narrativas, que no quedan claras algunas situaciones.
Escena Destacada: Discurso final de Walter con el oficial.
Calificación: 7 puntos (Buena).
Crítico: Martin Morales (MM).
Reparto
Actor/Actriz |
Role/Personaje |
| Richard Jenkins |
Prof. Walter Vale |
| Haaz Sleiman |
Tarek Khalil |
| Danai Jekesai Gurira |
Zainab |
| Hiam Abbass |
Mouna Khalil |
| Marian Seldes |
Barbara |
| Maggie Moore |
Karen |
| Michael Cumpsty |
Charles |
| Bill McHenry |
Darin |
| Richard Kind |
Jacob |
| Tzahi Moskovitz |
Zev |
| Amir Arison |
Mr. Shah |
| Neal Lerner |
Martin Revere |
| Ramon Fernandez |
Cop #1 |
| Frank Pando |
Cop #2 |
| Waleed Zuaiter |
Omar |
Ficha Técnica
| Titulo Original |
The Visitor |
| Titulo Español |
El visitante |
| Dirección |
Thomas McCarthy |
| Guión |
Thomas McCarthy |
| Año |
2007 |
| Duración |
104 minutos |
| Género |
Drama |
| País |
Estados Unidos |